
Vivimos el tránsito del año viejo al año nuevo en una pequeña aldea segoviana con una población residente de no más de siete habitantes. Allí, conocimos a Ángel, el más joven del pueblo, quien, rondando la cuarentena, resultó ser ganadero de unas trescientas cabezas de ovino y familiar de la pareja que nos alojaba. Ya […] LEER MÁS